Estabilidad macro amortiguará riesgos fiscales de EEUU PDF Imprimir E-mail
Mesoregiones
Escrito por Redacción Urbeconómica / Agencias   

La reforma fiscal de Estados Unidos representa un riesgo para la economía mexicana durante 2018, sin embargo, tiene buenas perspectivas debido a que se han tomado decisiones estructurales difíciles, pero correctas, destacó el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio González Anaya.

 

Aseguró que la estabilidad macroeconómica será un amortiguador para reducir el efecto de los cambios fiscales en la competitividad del país, puesse basa en un tipo de cambio que se apreció al arranque de 2018 comparado con el año pasado.

Además, cuatro de las cinco agencias calificadoras mantienen la perspectiva estable para México; el crecimiento económico promedio del PIB entre 2014-2017 fue de 2.8 por ciento y para 2018 la perspectiva es de 2.2 por ciento.

En tanto, la inflación retomó su tendencia a la baja al inicio del año, y en 2018 se alcanzará por segundo año consecutivo un superávit primario.

Destacó que Hacienda y el sector privado se encuentran en diálogo para revisar qué medidas se deben de tomar en México para reducir los efectos de la reforma fiscal estadounidense y comentó que, por ahora, el análisis se ha centrado en las tasas efectivas de las empresas tras revisar la eliminación de deducibilidades en el marco tributario de Estados Unidos.

González Anaya declinó mencionar si en el último año de este sexenio Hacienda propondrá una reforma fiscal, o bien, si dejará un “borrador” a la siguiente administración.

Mencionó que en Estados Unidos la reforma implicó que se quitó la deducibilidad de intereses, lo que significa que “una empresa que tiene deuda y que tiene que pagar intereses su carga efectiva sube”.

El titular de la SHCP refirió que las elecciones y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) representan riesgos adicionales a la reforma fiscal para este 2018.

Sostuvo que a México le ha ido bien pese a los “vientos en contra” que ha enfrentado, como son la reducción de producción y del precio del petróleo, la debilidad del sector industrial de Estados Unidos y el proceso de normalización de la política monetaria en ese país.

Destacó que México es un destino atractivo para la inversión, lo que se refleja en resultados como el cumplimiento del compromiso hecho en 2013 de tener un superávit y reducir la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), de casi 50 a 46 por ciento, siendo el único país de América Latina y del Grupo de los 20 que lo ha logrado.